Dr. Hyun Jin Preston Moon
Convención Paz Global

29 de noviembre al 2 de diciembre de 2012

Atlanta, Estados Unidos

Tema: “Liderazgo Moral e Innovador: Construyendo Familias Fuertes, Sociedades Saludables, y una Cultura Global de Paz.”

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29 de noviembre de 2012 | Excelencias, honrados invitados, y distinguidos participantes de todo el mundo. Es un placer distinguido dar la bienvenida a personas de todo el mundo aquí en Estados Unidos y para esta cuarta Convención Paz Global. Me gustaría extender mi apreciación de corazón al Senador de Georgia, Emanuel Jones, y al Dr. Robert Schuller por ser los anfitriones y servir como Co-Presidentes de esta Convención. A los miembros de nuestro Concejo de Liderazgo Paz Global, a los muy distinguidos Presidentes Latinoamericanos, y a los dignatarios de 40 naciones reunidos aquí hoy: Gracias por su liderazgo visionario e iniciativa por nuestra misión por la paz.

Convención Paz Global

La Convención Paz Global comenzó en el Sudeste de Asia en 2009 en Manila, capital de Filipinas. Entonces, nos movimos al continente de África, en Nairobi, Kenia, donde el Presidente Kibaki fue el patrocinador de la convención. Después, en el 2011, nosotros estuvimos en el Noreste de Asia, en mi lugar de nacimiento, Seúl, Corea; y finalmente este año hemos llegado al hemisferio occidental y mi hogar adoptivo aquí en Estados Unidos. Por ende, esta convención une los frutos de aquellas convenciones pasadas y numerosos festivales, servicio y proyectos de desarrollo comunitario, programas de desarrollo del carácter, y asociaciones que hemos tenido la gran fortuna de iniciar y desarrollar con muchos de ustedes que se encuentran en este salón el día de hoy.

El tema de la convención de este año es “Liderazgo Moral e Innovador: Construyendo Familias Saludables, Sociedades Éticas y una Cultura de Paz Global.” Es particularmente apropiado que este sea el tema para nuestra reunión aquí en la gran ciudad de Atlanta, Georgia, un lugar rico en historia, fe, y lo más importante, como un centro del movimiento de los derechos civiles. Como un hombre de fe y un estudiante de historia, siempre he mirado a este movimiento no solo como una lucha por los derechos civiles si no como el “Gran Despertar” de Estados Unidos en el siglo XX–uno de los grandes movimientos espirituales de la historia Estadounidense, el cual fue el precursor de las transformaciones que llegaron. Hoy debemos encender ese espíritu y tomarlo a un nivel incluso más alto, pavimentando un camino no solo para la renovación Estadounidense si no para un despertar hemisférico e incluso global que ofrecerá una nueva perspectiva para la paz y la armonía en nuestro tiempo.

Donde Yace la Verdadera Fortaleza de Estados Unidos 

Damas y caballeros, Estados Unidos puede ser la única potencia mundial que quede, pero necesitamos ser claros sobre donde yace la verdadera fortaleza de EEUU. No es el poder militar extendido ampliamente en Irak y ahora en Afganistán. Ni es el dominio geopolítico y económico de EEUU, ahora desafiado por su crisis de endeudamiento y las preguntas sobre su liderazgo en el Medio Oriente, Asia y la Comunidad Internacional.

Creo que la verdadera fortaleza de EEUU yace en su autoridad moral como una nación arraigada en los principios y valores espirituales, los cuales son defendidos por los derechos humanos y las libertades en el hogar y en todo el mundo. Esta es una nación con la aspiración de convertirse en “una nación bajo Dios , indivisible, con libertad y justicia para todos.” Fue esta visión la que inspiró a millones de personas en todo el mundo sin importar la raza, etnia, nacionalidad, y religión para recorrer un camino largo y peligroso hasta una nación llena de esperanza y oportunidad. Para poder que Estados Unidos ejerza el liderazgo global genuino en el mundo de hoy fragmentado y complejo, esta debe encender esa posición de verdadero sirviente de liderazgo, ofreciendo su promesa nacional inclusiva al mundo.

Ahora más que nunca, Estados Unidos debe mirar a sus ideales fundadores únicos como la base para un nuevo renacimiento en el siglo XXI arraigado en aspiraciones, principios y valores universalmente aceptados. Así como el Renacimiento Europeo se elevó a la Reforma y a la Iluminación y, por lo tanto pavimentó el trabajo base para nuestro mundo moderno, un nuevo movimiento global para que las necesidades del cambio se eleven, anclados en el pasado pero trayendo una visión fresca para el futuro. Este es un tiempo para el liderazgo audaz que es guiado por una aspiración universal y enlazado a aquellos principios y valores eternos que forman la base de nuestra humanidad común.

En el curso del último siglo, Estados Unidos ha sido el motor para el cambio positivo global, desafiando el imperialismo colonial Europeo, y creando asambleas internacionales para adoptar la paz a través del diálogo y la razón. La Liga de las Naciones después de la Primera Guerra Mundial, y la Organización de Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial, fueron creados como resultado de estos. Durante la era de la Guerra Fría, el liderazgo Estadounidense y la fe en los derechos humanos y las libertades fundamentales, pavimentaron el camino para el colapso final del totalitarismo y los regímenes comunistas alrededor del mundo. El rol histórico de Estados Unidos en la formación, y después al liderar el mundo a donde está hoy, es indisputable. La pregunta es: ¿Cuál sería el rol de Estados Unidos de ahora en adelante, a medida que miramos a este nuevo siglo y a los desafíos que este trae.

Los Tres Desafíos Temáticos que Enfrenta Estados Unidos y el Mundo

Como un ciudadano preocupado y un defensor de la paz, veo tres temas mayores que EEUU necesita abordar como un líder global en el siglo XXI, junto a la comunidad mundial. Los primeros acuerdos con la dimensión religiosa de la interacción Estadounidense en el Medio Oriente y el desafío contemporáneo del extremismo impulsado por sectas y la violencia. El segundo es cercano a mi corazón como Coreano-Estadounidense, al saber la resolución del conflicto Coreano. El tema final aborda la necesidad para la gran integración hemisférica entre Estados Unidos y sus vecinos sureños en esta era de la Orla del Pacífico.

El enfoque actual para abordar el terrorismo por los últimos once años ha enredado a Estados Unidos en las políticas nunca cambiantes del mundo Musulmán donde la religión y las afiliaciones tribales son poderosas realidades sociopolíticas. ¿Cómo puede tratar Estados Unidos la amenaza del extremismo Islamista sin alienar a los Musulmanes convencionales y encender un conflicto más amplio entre las líneas religiosas? Más que todo, el crecimiento de Iran como potencial nuclear con sus ambiciones regionales, emparejado con su inestabilidad en el Medio Oriente, hace una situación incluso más volátil.

Más allá de los problemas complicados está la conexión de Corea del Norte al programa nuclear Iraní y a su rol como proveedor de armas para los regímenes en el mundo entero. Dados estos desafíos, la resolución del conflicto Coreano es de suma importancia global. ¿Qué posición deberían tomar EEUU y las políticas internacionales hacia la península Coreana dadas las amenazas a la estabilidad regional, y la seguridad internacional?

Finalmente, hay una pregunta sobre el futuro de América. Es claro que la comunidad hispánica será de más influencia en la vida nacional, social, política y económica de EEUU. Sea que se considere la inmigración, la oportunidad socioeconómica, el comercio regional y las asociaciones, se ve claro que el futuro de EEUU y el hemisferio en general yace en la integración y la cooperación. Esto se convierte en algo incluso más importante dado el crecimiento de China como un competidor significativo y una fuerza creciente en el escenario global.

Una Nación Fundada sobre Principios

Damas y Caballeros,

Déjenme repetir: Para proveer liderazgo global al encontrar estos desafíos Estados unidos debe encender de nuevo sus ideales fundadores y encontrar en ellos la inspiración para tratar con las realidades de hoy. Esta nación nació mediante la declaración de ciertos principios y valores trascendentales universales que elevaron la dignidad y libertades humanas.

Aquellas “verdades autoevidentes” formaron la base de una nueva nación en la cual un compromiso común para los ideales y valores comunes nos unieron juntos como “una nación bajo Dios.”

Yo he viajado extensamente por todo el mundo y he ganado una perspectiva única que me ha permitido apreciar el código genético distintivo de la grandeza de EEUU. Como un estudiante de historia yo me he preguntado a menudo: “Cuál es la esencia del sueño Estadounidense? Yo llegué a la conclusión de que el sueño Estadounidense no es sobre el proceso político ó el sistema económico de libre mercado. Los procesos y los sistemas son estructuras externas que tuvieron éxito o fallaron, dependiendo del espíritu y los valores que fueron infundados. El secreto del éxito de Estados Unidos yace en la vitalidad de los principios y valores espirituales que motivaron el experimento estadounidense y que se derramaron dentro de las estructuras de la nueva nación.

Ellos son transmitidos en la Declaración de Independencia, un documento secular que, no obstante, consagra los principios espirituales que forman la base de nuestra noción moderna de los derechos humanos. Sus palabras resonantes declaran:” Sostenemos estas verdades como autoevidentes, que todos los hombres son creados iguales, que ellos están dotados por su Creador con ciertos derechos inalienables y que entre éstos están la vida, la libertad, y la búsqueda de la felicidad.” Ellos dejan claro que esos derechos y la dignidad humana, libertad, y responsabilidad que fluya de ellos no están garantizados por ningún poder o institución humana si no que vienen como nuestro patrimonio natural del Creador y, por lo tanto, no pueden ser limitados o negados. Ellos son un escudo en contra de la tiranía y la corrupción. En este contexto, la primera enmienda de la Constitución es de particular importancia, garantizando libertad de expresión y religión. Al hacer esto, se establece un precedente que ha hecho un impacto global, protegiendo y promoviendo libertades esenciales de conciencia, culto, y habla en todo lugar.

Es en estos principios esenciales que ya se la grandeza estadounidense. Era uno de ellos, pro ejemplo, que el Dr. Martin Luther King Jr. apeló en sus discursos poderosos y carismáticos que trascendieron las diferencias sectarias religiosas y hablaron a la humanidad en general. Él dijo que el movimiento de derechos civiles no era sólo una lucha de la igualdad Afroamericana si no la búsqueda de un ideal eterno arraigado en los principios fundamentales que formaron la base de Estados Unidos.

De Una Nación Bajo Dios A Una familia Mundial Bajo Dios

Este momento puede probar un momento crucial histórico para Estados Unidos y para el mundo. El momento está apto para un despertar espiritual que una la comunidad de ciudadanos correctos y se defina alrededor de principios universales y valores comunes, no sólo en Estados Unidos, si no a lo largo del hemisferio occidental y el mundo. En otras palabras, la humanidad necesita una misión qué sea más poderosa que las fuerzas que nos están dividiendo. Los ideales de la fundación Estadounidense dieron crecimiento a la visión de una nación bajo Dios–una nación donde las personas de diversos historiales raciales, étnicos, culturales, y religiosos, el modelo de un mundo unificado. Este es el momento apropiado para que este modelo sea expandido al nivel global–desde la nación hasta el mundo.

Una visión espiritual común para la humanidad es el objetivo necesitado para estos tiempos desafiantes. Tal visión se encuentra en la idea simple pero profunda de que todos los seres humanos, en todo lugar, sin importar la raza, etnia, nacionalidad, o religión, son parte de “Una Familia Bajo Dios.” Los representantes políticos no pueden exigir, ni el dinero puede comprar, las virtudes necesitadas para resolver conflictos y construir sociedades éticas. Necesitamos un nuevo marco arraigado en nuestras aspiraciones y principios espirituales que den crecimiento a los valores necesitados para construir paz.

Liderazgo Moral e Innovador

¿Qué quiero decir con el liderazgo moral e innovador? Primero, este tiene que promover el “bien mayor” que pueda beneficiar no solo a los individuos si no a la sociedad en general, la nación y finalmente, al mundo. Esta es la orientación moral del liderazgo que estoy describiendo. Para que este llegue a florecer tiene que ser guiado por una visión o aspiración y un claro establecimiento de principios y valores universales irrevocables que puedan tener la amplitud y profundidad para abarcar la diversidad de la familia humana.

Segundo, este tiene que aprovechar la necesidad creativa de la humanidad de avanzar y desarrollar la condición humana. Este es el componente innovador del liderazgo. Como todos ustedes saben, cada cultura tiene ejemplos de hombres y mujeres extraordinarios que propulsaron la humanidad en los diferentes campos de filosofía, ciencia, atletismo y las artes culturales, al ejercer libremente sus talentos dados por Dios incluso hasta el punto de desafiar paradigmas existentes. Aunque muchos enfrentaron dificultades debido a las restricciones religiosas, sociales y legales de su tiempo, es justo decir que el mundo moderno con sus grandes libertades y avances se ha beneficiado enormemente debido a los sacrificios de estos innovadores.

Tres Desafíos Temáticos Abordados 

Damas y caballeros:

Cuando las aspiraciones humanas fundamentales son expresadas en los principios universales y se les da forma mediante los valores comunes; y cuando los líderes morales e innovadores se elevan para dar una substancia práctica; entonces, ellos ven el cambio profundo en nuestras sociedades, naciones, y el mundo, y el nacimiento de una nueva era de armonía y paz. En particular, esto proveerá la clave para resolver los tres desafíos que está enfrentando Estados Unidos y el mundo, de los que hablé antes.

Cooperación Interconfesional Basada en los Principios Universales para poder tratar la amenaza del conflicto religioso global, un nuevo tipo de movimiento interconfesional debe aparecer, así como el movimiento de los derechos civiles de 1960, el cual abordó las injusticias sufridas por los Afroamericanos mediante apelar a los principios y valores universales. Esta era debería ser una en donde las personas de cada fe se reúnan en la base de tales principios y valores en un nuevo Gran Despertar Espiritual. La promesa que Estados Unidos hace a sus ciudadanos mediante la primera enmienda debe ser extendida a todas las personas del mundo mediante tal movimiento interconfesional.

En esta base común, las personas de fe deben permanecer juntas para sostener esos principios y resistir los recursos violentos del extremismo religioso. Yo quiero reconocer a los representantes que están aquí de Nadhlatul Ulama de Indonesia, una de nuestros mayores socios interconfesionales internacionales. NU es la organización cívica Musulmana más grande del mundo del país más poblado de Musulmanes. NU promueve una visión moderada y pacífica del Islam que apoya al gobierno Indonesio basado en la unidad en diversidad y el respeto por la libertad religiosa. Ellos actúan vigorosamente en contra de los extremistas Islámicos cuyas acciones son contrarias a los principios esenciales del Islam y la misión de paz.

Aquí en EEUU, la coalición de Renacimiento Estadounidense está construyendo las bases de las redes entre los líderes cívicos y religiosos para revivir el espíritu fundador Estadounidense y aplicarlo en las iniciativas prácticas sociales y educativas en la nación entera. Se sostienen sus libertades en la primera enmienda, particularmente la libertad de religión, la cual es la base para la libertad de conciencia. Yo también quiero reconocer los muchos otros socios interconfesionales de todo el mundo en este salón, tales como el Centro de Religión y Diplomacia, que está construyendo la paz a través de un diferente tipo de diplomacia.

Un Enfoque de Principios para la Unificación Coreana con la unificación Coreana, la base ha tomado un enfoque innovador que ha alterado el marco del debate. Para comenzar, hemos desafiado la idea de que la unificación era imposible o que solo podría ser lograda después de varias generaciones. Nuestras Conferencias de Liderazgo Paz Global lo ponen como una posibilidad inminente. Después, lo sacamos del círculo exclusivo de altos políticos internacionales y lo convertimos en una campaña popular que conectó a ciudadanos Coreanos comunes. Mediante la campaña Corea Unida hemos unido a una coalición de 400 organizaciones cívicas con un enfoque basado en los valores para la unificación Coreana.

Finalmente, y lo más importante, cambiamos el debate lejos del proceso de una discusión enfocada en el resultado deseado–Qué tipo de nación, gobernada por cuáles principios, debería ser la Corea unida? Por esto, la primera vez, un movimiento base para la unificación Coreana, basada en los principios espirituales, ha emergido. Finalmente, la unificación basada en tales principios necesitados para resolver la amenaza de las armas nucleares Norcoreanas y la proliferación nuclear.

Un Gran Despertar Hemisférico para el Siglo XXI trabaja para promover la integración general dentro del hemisferio occidental, en América, ya está en camino. Ayer, ocho exmandatarios de países Latinoamericanos, con el apoyo comprometido de algunos otros, se reunieron en el Centro Carter para lanzar la Cumbre de las Américas. Esta tarde ellos anunciarán la fundación de la Misión Presidencial Latinoamericana. Sumando a las reuniones anteriores que ellos tuvieron en Paraguay en el 2010, y en Brasil el año pasado, y las Declaraciones de Asunción y Brasilia que emergieron de esas reuniones, ellos están desarrollando un plan para la integración cercana de los países Latinoamericanos y una conexión más profunda entre América del Norte y América del Sur.

El proyecto no es solo sobre diplomacia y economía. En su esencia está la afirmación y la propagación de nuestras raíces espirituales comunes y de las mismas “verdades autoevidentes” que informaron la fundación de Estados Unidos. Sobre tal fundación podemos experimentar un Gran Despertar Hemisférico y ver la apertura de una nueva era en la historia de América que tendrá un impacto positivo por todo el mundo. En particular, el hemisferio occidental que puede establecer sociedades  que valoran los derecho humanos, las libertades, y las responsabilidades. Estos permanecen como faros para las aspiraciones de las personas en todo lugar y baluartes en contra de los regímenes autoritarios que niegan esos derechos.

Iniciativas del Mundo Entero iniciativas significativas también están siendo emprendidas con muchos socios dedicados en África y Asia. Hay líderes Africanos distinguidos aquí hoy que han trabajado con FPG para forjar las campañas nacionales de cohesión social que han brotado de la posviolencia electoral en Kenia. También aquí hay religiosos Africanos y líderes políticos que me invitaron recientemente a una Conferencia sobre Acción Voluntaria para la Paz y el Desarrollo en la Organización de las Naciones Unidas de Nairobi, Kenia. Allá, 25 socios lanzaron el enfoque regional multinacional propio de África para cuerpos de paz, conectando a la juventud Africana en el servicio internacional.

En Asia, los jóvenes están siendo conectados en el desarrollo de aldeas rurales tales como el proyecto Aldea Alllights que lleva linternas de energía solar a las comunidades que no están en la red eléctrica. Este esfuerzo alcanza a las naciones a los largo del Sudeste de Asia.

Damas y caballeros:

Las exigencias de este momento en la historia son grandes,  pero también son las oportunidades de para forjar un futuro brillante para la humanidad. Ahora es el tiempo de revivir la visión fundadora y expandir ese sueño a un escenario global mediante la visión universal de “Una Familia Bajo Dios.” Este debería ser el llamado de nuestra era. En las palabras de mi padre, que entregó su vida por la causa de la paz, el tiempo ha llegado “a romper las barreras hechas por el hombre de raza, cultura, religión y establecer el deseo anhelado de Dios de un mundo ideal y pacífico.”

El poder de una familia humana unida, puede reprimir la confusión del conflicto sin el mundo–de la lucha y la pobreza en África, el conflicto en el Medio Oriente, y las secuelas de la Guerra Fría en la península Coreana. Como Americanos y ciudadanos globales, vamos a hacer un compromiso solemne para expandir este sueño a todas las personas y liderar el mundo de paz mediante la visión de “Una Familia Bajo Dios.” Entonces, como seguramente la luz supera la oscuridad, una era de paz y prosperidad emergerá de las profundidades de la desconfianza y el odio, ambos en el hogar y en los rincones lejanos de nuestro mundo.

Unanse a mi y a todos nuestros compañeros, y atrévanse a soñar el sueño más grande de todos, que podamos vivir como Una Familia Bajo Dios, y hacer del sueño una realidad.

Gracias por su apoyo y la conexión en este gran trabajo y que Dios los bendiga a ustedes y a sus familias.

Gracias.

 

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